• Redacción Dinamik

Nadie los detiene; la banda de robo a casa-habitación en Naucalpan concretó su segundo golpe


Nadie los detiene. En este acto delictivo la banda de robo a casa-habitación en Naucalpan invirtió 9 minutos. No dejaron huellas dactilares pues pese a que ingresaron sin guantes, al salir del domicilio del cual sustrajeron varias pertenencias se les ve portando protección en sus manos.


En esta ocasión, las cámaras de seguridad grabaron el segundo robo concretado y lo que se llevaron de otro domicilio el pasado 6 de junio.


Los hechos ocurrieron en el fraccionamiento La Alteña, zona habitacional que tiene una salida hacia la avenida Lomas Verdes.


En las grabaciones, ayer Dinamik presentó imágenes al respecto, se revela que los actos delictivos fueron cometidos a media tarde: https://www.periodicodinamik.com/post/banda-de-robo-a-casa-habitaci%C3%B3n-son-grabados-en-naucalpan-y-tlalnepantla-muestran-su-modus-operandi


En esta grabación, los hechos ocurrieron después de las 15:02 horas cuando el vehículo color blanco placas E27-ADL llega de manera directa a su objetivo y se estaciona frente a la vivienda donde el garage abierto permanece vacío.


Y al igual que en los casos anteriores, desciende el primer sujeto y toca el timbre. No hay respuesta, es entonces que el vehículo ingresa de reversa y cubre al primer hombre para posteriormente bajar de la unidad el segundo sujeto y forzar con barreta la cerradura. En segundos lo logran y desciende de la camioneta blanca el tercer sujeto.


Es el mismo modus operandi. Se retira la unidad, mientras los malechores suben en bolsas lo más valioso que puedan encontrar y que no represente una carga pesada ni llame la atención.


Momentos antes de ingresar, motociclistas repartidores detienen su acto delictivo. Ellos están atentos a lo que pase en su exterior. Tras continuar su camino, los dos sujetos con barretas intentan nuevamente forzar la cerradura y lograron ingresar a las 15: 06:47. Luego de retirarse el vehículo , siete minutos después, pasa un vigilante a pie, parece ver algo entre sus manos, quizá su celular y queda parado frente a la vivienda de la cual los integrantes de la banda se encuentran, pero no ve hacia ella, sino al frente del arroyo vehicular. Sigue su camino y dos minutos después llega el carro blanco.


El conductor ingresa de reversa nuevamente. Los maleantes salen con bolsas que suben a la cajuela. Ellos ya portan guantes.