• Gabriela Lima

¿ Por qué hicieron explotar bomba molotov en CCH Naucalpan?


Tras la bomba molotov que se hizo estallar en la puerta de la Secretaría de Asuntos Estudiantiles del CCH Naucalpan, se realizaron votaciones, que al parecer fueron el motivo de la conflagración provocada el pasado martes a las 19: 50 horas, en medio de un ambiente donde un grupo de estudiantes pretendió tomar las instalaciones del colegio perteneciente a la UNAM.

La encuesta realizada ayer a partir de las 8 de la mañana y hasta las 19 horas, buscó conocer la opinión de la comunidad estudiantil para que el grupo denominado "Paro 18" desaloje el salón 36 del edificio J, el cual desde el pasado mes de septiembre de 2018 mantiene bajo su control, sin realizar actividades culturales para las que le fue prestado.

Con una participación de 2 mil 745 estudiantes, los votos emitidos a favor del desalojo del salón fueron 2 mil 374, contra 352 sufragios porque se mantenga el salón en poder del grupo referido, mientras que 19 votos se anularon.

Alumnos de cuarto y sexto semestre del plantel de educación media superior de la UNAM indicaron que el salón 36 J sólo sirve para que integrantes del grupo Paro 18 se concentren a beber alcohol y no para fines académicos.

El viernes pasado, explicaron los estudiantes, quienes pidieron se omitieran sus nombres por temor a ser agredidos, un grupo de encapuchados vandalizaron el plantel y quisieron cerrar las instalaciones del CCH con la excusa de estar en solidaridad con la comunidad de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Dijeron que esperan que quienes mantienen en su poder el salón 36 del edificio J desalojen esa instalación para ser aprovechada para fines educativos y cuestionaron que pretendieran suspender las votaciones lanzando una bomba molotov que lesionó a Arturo "N", estudiante de sexto semestre.

Se colocaron cuatro urnas en el plantel.

Desde las 7am estuvieron programadas las votaciones.

Alumnos mostraron fotos que lograron tomar del salón 36 J, exhibiendo botellas de alcohol en basurero.

El día de la bomba molotov