• Juan Cuéllar

El Madrid no respeta ni a la suerte ¡13 veces campeón!


*Obra de arte de Gareth Bale

*Dos errores de Karius, dos goles

El Real Madrid no hizo caso del cabalístico número 13 y derrotó 3-1 y sin objeciones al Liverpool en la final de la Champions League que se llevó a cabo en Kiev, Ucrania para llevar a sus vitrinas la décimo tercera Copa de Europa. Se trata del campeonato más reconocido a nivel europeo y el segundo en importancia después de la Copa del Mundo. Los goles del conjunto blanco fueron obra del francés Karim Benzemá y dos más del inglés Gareth Bale con sendos errores del portero Loris Karius.

El convencimiento para ser el más grande e imponerse en la historia con logros, resultados, goles y mentalidad invencible, son los ingredientes de los que está hecho el Real Madrid y cada vez que se ve en posibilidades de ganar un título, no lo desaprovecha y lo hace suyo. El juego es simple para el club blanco, primero construye el espacio para colocar la copa, luego la gana y finalmente lo coloca en su interminable sala de trofeos.

El encuentro comenzó parejo, con llegadas de ambos lados, con gran insistencia del Liverpool que en los primeros 20 minutos trató de encontrar la ruta del gol, pero el trabajo de la defensa madridista y del arquero costarricense Keylor Navas impidieron que los ingleses encontraran la ruta hacia la hazaña que buscaban.

Todo cambió en el minuto 25 cuando la estrella del Liverpool, Mohamed Salah, tuvo un choque con el madridista Sergio Ramos y se golpeó el hombro izquierdo y tuvo qué salir del campo lesionado. A partir de ahí la confianza minó en el conjunto rojo y psicológicamente comenzaron a decaer. La guerra mental poco a poco se inclinó hacia el todopoderoso conjunto Merengue.

Lo increíble sucedió en el minuto 50 cuando el arquero Karius en una jugada de rutina al pretender salir con un pase de manos a un compañero, no advirtió la cercanía del francés Karim Benzema y con solo estirar la pierna, desvió el balón a portería para el 1-0.

Todavía al minuto 55, el Liverpool dio visos de pelea cuando en un tiro de esquina Mané remató muy cerca del arquero Navas para el 1-1. Hasta ahí parecía una pelea de callejón para el Madrid que tendría qué emplear sus bellas artes para sacar el resultado y llevarse la famosa “orejona” a casa.

Y el arte apareció al minuto 63 cuando el inglés Bale consiguió hacer efectivo un remate de chilena que mandó por lado izquierdo el jugador brasileño Marcelo. Bale entro de cambio al encuentro tras la lesión de Dani Carvajal y fue para vestirse de héroe con el 2-1 que fue coreado por todos los seguidores globales que tiene el conjunto español alrededor del mundo.

El último clavo, también fue obra de Bale con un disparo lejano que fue mal atacado por Karius y se le coló a la portería para dejar las cosas 3-1. Así, los ingleses quedaron tendidos en el terreno de juego con una exhibición que terminó por convertirse en un día triste para la historia del club y por si fuera poco, dejó en duda al egipcio Mohamed Salah para llegar con plenitud de forma para el Mundial de futbol que inicia el 14 de junio.

El dominio del Real Madrid no podría ser más marcado y acumuló su tercera Champions de manera consecutiva y la cuarta en los últimos 5 años. Se trata sin duda de la era más dominante y la era dorada del Real a lo largo de su historia.